Un vistazo a la Genética, ¿Afecta nuestra personalidad? (II)

En el post pasado hablamos un poco sobre las implicaciones de la genética desde un punto de vista legal e incluso un poco con un punto de vista ético. Mucho se ha hablado acerca de si los genes controlan otros aspectos de nuestras vidas, más allá de nuestra apariencia física y correcto funcionamiento interno. Aunque las evidencias son pocas, muchos experimentos sugieren que así es. Por supuesto, este tipo de experimentos resultan muy complicados, lo que explica su escasez.

La complejidad del estudio de la influencia de los genes sobre la personalidad radica en varios aspectos, por ejemplo, en que no sólo hay que demostrar que todos los sujetos con cierta tendencia en su personalidad poseen un cierto gen que los vuelve propensos a reaccionar de tal o cual manera, sino que también habría que explicar por qué algunas personas que también poseen ese gen no reaccionan de la misma manera cada vez.

Un ejemplo de lo complejo que resulta determinar las condiciones por las que un individuo reacciona de cierta manera, sería el siguiente caso:

Se tienen dos personas, de las cuales, madre y padre son alcohólicos. Se ha estudiado mucho un gen que fuertemente predispone a un individuo a desarrollar alcoholismo. Como ambos padres son alcohólicos, existe una enorme posibilidad de que ellos posean el gen y se lo transmitiesen a su vez a sus hijos. Entonces, uno supondría que ambos son propensos a desarrollar alcoholismo. Sin embargo, se han dado demasiados casos en los que uno de los dos sí desarrolla el alcoholismo, mientras que el otro no prueba gota de alcohol o se limita a ser bebedor social, sin exceder una o dos copas en tiempos muy espaciados.

De lo anterior surgen dos hipótesis:
Una, que sólo uno de ellos posea el gen que los hace propensos al alcoholismo. Dos, que el hecho de poseer el gen, no garantiza que se desarrollará esta condición. Ambas son igualmente posibles, ya que se ha demostrado concluyentemente que no sólo los genes son responsables, quizás ni siquiera sean el principal factor, sino el entorno, la educación del individuo, su círculo social, sus padres, su pareja, etc.

Hasta ahí, todo sugiere que entonces los genes no juegan un rol primordial en cuanto a definir la personalidad de un sujeto se refiere, sin embargo, las pruebas que indican que sí, también son abrumantes. Estos experimentos se han realizado principalmente en gemelos, tanto idénticos como no idénticos, los cuales comparten el 100% de sus genes y el 50%, respectivamente.

¿Cuál es la diferencia entre gemelos idénticos y no idénticos?

La diferencia es enorme, los gemelos idénticos se dan cuando un espermatozoide fecunda un óvulo y este, por alguna razón, se parte en dos. Estos gemelos son idénticos en todos rasgos, así como en los genes que comparten en un 100% (estadísticamente), así como el sexo (es decir, o los dos tienen sexo masculino o los dos tienen sexo femenino, salvo en algunas rarísimas ocasiones).

Los gemelos no idénticos son aquellos en los que dos óvulos maduran y bajan hasta el útero al mismo tiempo y son a su vez fecundados por dos espermatozoides diferentes. Esto resulta en el nacimiento de 2 bebés en un solo parto, los cuales no son más diferentes que hermanos nacidos en periodos diferentes, compartiendo también el 50% de su material genético.

¿Qué tiene que ver lo anterior con el estudio de la genética sobre la personalidad?

Anteriormente dijimos que el entorno parece ser el factor principal que determina la personalidad de un individuo. Sin embargo, estudios realizados a gemelos demuestran que los gemelos idénticos tienen un IQ (coeficiente intelectual) igual al del otro en un 70%, lo cual por si solo es un porcentaje enorme. Esto tendría sentido si se considerase sólo el entorno, pensando que si comparten los genes, aparte del entorno, el porcentaje suena lógico. Sin embargo, estos estudios se han realizado en gemelos que no fueron criados por los mismos padres. Algunos casos más extremos, ni siquiera fueron criados en el mismo país. En estos casos, claramente el entorno no jugó un papel en el IQ de los dos individuos, así que debe ser otra cosa.

Antes de adelantar conclusiones y afirmar que, si no fue el entorno, deberían ser los genes, habría que saber qué sucede con los gemelos no idénticos. En estos casos, también se nota una similitud en el IQ de los individuos. Pero, en este caso, obviamente no es del 70%, sino únicamente el 35%. Algo evidente salta a la vista, los gemelos idénticos tienen un IQ 70% igual y comparten el 100% de su material genético, mientras que los gemelos no idénticos comparten sólo la mitad, 50%, y su IQ es igual al del otro en 35%, exactamente la mitad. ¿Coincidencia?

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