Qué son los orzuelos y como tratarlos

Los orzuelos son provocados por una inflamación de unas glándulas localizadas en la parte inferior de las pestañas. Cuando estas glándulas son obstruidas, el líquido se acumula y la zona se inflama. Cuando la inflamación surge no en la base de las pestañas, sino más bien en la zona interior del parpado (por lo general el superior), entonces se llaman también chalziones. Por lo general, no provoca ninguna complicación grave, aunque si es muy molesto para quienes lo padecen, ya que la zona inflamada está en contacto directo con el ojo, la cual es una zona extremadamente sensible del cuerpo. Aunque, como siempre, lo mejor es acudir a un médico para que nos orienten sobre la naturaleza exacta del padecimiento.

 ¿Qué provoca los orzuelos?

La causa más común de estas inflamaciones es la presencia de una bacteria que, al proliferar, obstruye las glándulas sebáceas. De todas las bacterias, la más común es el Staphylococcus aureus, la cual es una bacteria también responsable de afeccionar graves, como la miocarditis.

Orzuelos externos

Hablando de los orzuelos externos, los que suelen aparecer en la base de las pestañas, la carnosidad alrededor de las mismas suele ser muy blanda y suave si se toca (aunque por ningún motivo debería tocarse) y en lugar exacto de la lesión, se aprecia un nódulo o “bolita” sumamente dura. El nódulo suele presentar bastante dolor, pero al cabo de algunos días suelen desaparecer por si solos, una vez que todo el líquido acumulado en la lesión es drenado por el propio cuerpo. Si las molestias persisten por muchos días, hay que asistir con un profesional de la salud para asegurarse de que se estén siguiendo los cuidados adecuados para una pronta recuperación.

Orzuelos internos

Los orzuelos internos o chalzión suelen tardar bastante más tiempo en sanar, en algunos casos incluso uno o dos meses. Esto se debe a que con los orzuelos externos, le resulta más sencillo al cuerpo drenarlos para eliminarlos, pero con los internos, precisamente como se encuentran dentro del párpado, esta labor se complica para el cuerpo. En ambos casos, el cuidado principal a tomar en cuenta es no tocar, exprimir, intentar drenar, rascar o tocar el otro ojo después de haber estado en contacto con el ojo infectado. De lo contrario, la bacteria podría diseminarse por todo el ojo infectado e incluso podría extenderse al otro ojo, considerando que el otro estuviese sano. Así que, por más molesto que resulte y por más comezón que provoque, no debe rascarse por ningún motivo.

Tratamiento y prevención

La principal manera de de prevenir los orzuelos, tanto internos como externos, así como la mejor manera de favorecer una rápida recuperación, es la correcta higiene de la zona. Se debe lavar muy bien la zona y las manos, para prevenir que se siga esparciendo la bacteria. Además, como complemento, se suele colocar una tela o similar, lo más limpio posible, con agua tan caliente como se resista. Entre más caliente, mucho mejor, ya que esto favorece a que se dilaten las glándulas obstruidas para que drenen mejor. También, al calentar la zona al menos 4 veces al día durante unos 10 minutos aproximadamente, se evita que la bacteria se siga reproduciendo, ya que la temperatura a la que más cómodamente prolifera es inferior a la del cuerpo humano, pero la resiste bastante bien. Como los ojos están expuestos al aire, su temperatura suele ser menor, en general, que la del cuerpo, lo que les facilita el crecimiento. Si se sube la temperatura, las condiciones ya no son tan favorables y la bacteria tiene que terminar por ceder. Sin embargo, cabe destacar que el caso del staphylococcus aureus, la causa más frecuente de infección, es una bacteria que se encuentra en el cuerpo humano con muchísima frecuencia, pero la cual casi nunca provoca una enfermedad.

ESCRIBE UN COMENTARIO