Las drogas: Efectos a corto y largo plazo

Mucho se habla hoy en día de las drogas, sobre todo de los efectos nocivos que produce su consumo en exceso, aunque también han surgido importantes estudios que demuestran cierto beneficio para el organismo, siempre y cuando este sea supervisado por un profesional de la salud, en la dosis y frecuencia que él/ella lo indique y en un ambiente controlado. No hay ningún estudio que demuestre que el uso indiscriminado de estas sustancias, con fines recreativos, sea benéfico, por el contrario, son sumamente perjudiciales para la salud.

Algunas de las principales drogas que circulan hoy en día y sus efectos son:

Alcohol

Es un tipo de droga (ya que genera adicción y resistencia en el cuerpo humano) que, en dosis no superiores a 2 copas al día, pueden suponer un beneficio para el organismo. Se sabe que es utilizado por algunos profesionales con fines terapéuticos, tales como: alivio de dolores menstruales, contra la inseguridad, desidia, baja autoestima, entre otros.

Los efectos a largo plazo incluyen: psicosis, paranoia, cirrosis hepática, falta de apetito, cambio de humor, depresión y con un consumo muy prolongado, puede producir delirium tremens y la muerte. El delirium tremens suele presentarse después de un periodo o bien muy prolongado al alcohol o bien no tan prolongado, pero ingiriendo cantidades muy grandes del mismo, seguidos de un periodo de abstinencia. En los casos más graves, provoca alucinaciones y confusión, así como convulsiones y fiebres. La muerte por intoxicación con alcohol sucede cuando se tiene, en promedio, un litro de alcohol circulando en la sangre, lo cual es una cantidad elevadísima, pero ha llegado a suceder. Estos casos se pueden presentar cuando se combina alcohol con algún estimulante, como anfetaminas, cocaína o bebidas energizantes, ya que “reaniman el cuerpo,” lo que previene que el cuerpo no pueda “avisarnos” que llegamos al límite ocultando los síntomas.

Tabaco

No se conoce ningún beneficio evidente. Los síntomas a largo plazo abarcan desde taquicardias, falta de apetito, hasta un sinnúmero de cánceres, así como de enfermedades respiratorias y por último, la muerte.

Anfetaminas

Otro tipo de estimulantes muy poderosos. Algunas personas optan por medicamentos con un efecto estimulante, por su capacidad de suprimir la sensación de fatiga y de suprimir el apetito como medio para reducir tallas y peso; esto no es recomendable para nadie, bajo ninguna circunstancia.

La fatiga del cuerpo es una forma de avisarnos que debemos tomar un descanso. Cuando este impulso se suprime, puede provocar un infarto cardiaco, por exigir demasiado a este músculo tan importante. También, el uso frecuente de este tipo de drogas puede producir insomnio, irritabilidad, psicosis e incluso algunos síntomas propios de la esquizofrenia.

Otros estimulantes

Todos tienen un efecto similar al de las anfetaminas, salvo algunas particularidades. Sin embargo, todos suponen un alto riesgo de muerte por sobredosis, por infarto o por contagio de hepatitis y/o VIH si es inyectado. Algunos otros estimulantes son: Cocaína, crack, meta.anfetaminas, efedrina, entre otros.

Marihuana

Quizás la droga más difundida después del alcohol y del tabaco. Algunas personas la utilizan con fines terapéuticos. Sin embargo, no existe un acuerdo entre los profesionales de la salud sobre si sus beneficios son mayores a sus riesgos, existen opiniones muy diversas en este rubro.

Los efectos de la marihuana incluyen percepción alterada de la realidad, disminución de las funciones motrices, capacidad para razonar y de coordinación reducidas, problemas de memoria, paranoia, inhabilidad para concentrarse, disminución en la rapidez y eficacia para pensar y aprender. Con el uso prolongado, estos síntomas pueden volverse crónicos e irreversibles.

Hongos

Una de las drogas más difíciles de controlar y administrar. Hay estudios que pueden suponer un beneficio importante con el uso CONTROLADO y SUPERVISADO del principio activo por un profesional de la salud con amplio conocimiento sobre estas drogas. Lo que lo vuelve tan complicado es que, en algunos casos, la diferencia entre la dosis alucinógena y la dosis letal es mínima. Si no se sabe exactamente qué hongo se está consumiendo, es mejor ni pensarlo.

Los efectos incluyen nauseas, vómito, percepción alterada de la realidad, alucinaciones, muerte por intoxicación. Aunque, en teoría, los hongos alucinógenos en dosis reducidas no deberían resultar letales, es extremadamente difícil distinguir entre los miles tipos de hongos o setas alucinógenas, lo que hace muy fácil confundir un hongo alucinógeno por uno tóxico. Incluso los alucinógenos pueden producir daños cerebrales severos e irreparables.

ESCRIBE UN COMENTARIO