Bronquitis en los bebés

Cuando un bebé nace, normalmente suele estar protegido por los anticuerpos que su madre le fue pasando mientras estaba en a placenta, pero como todo, se agota. Una vez que el pequeño va creciendo (sobre los 4 meses aproximadamente), ya no esta tan protegido como al principio y se empiezan a hacer notables algunas enfermedades. Los bebés que son amamantados por su madre durante muchos meses, tardan un poco más.

Por muy protegido que se tenga al bebé para que no se enferme, siempre estará expuesto a alguna bacterias, porque además de que todo se lo meten en la boca, en repetidas ocasiones se le caerá el chupete o tocará algo sucio.

Una de estas enfermedades (y en la que centraremos el post), es la bronquitis.

¿Qué es la bronquitis?

Cuando un bebé sufre de bronquitis, quiere decir que sus bronquios se encuentran inflamados, suele tener mucha tos y en la mayoría de las veces expectoración (flemas).

Las bronquitis son de dos tipos, de corta duración o crónica. Esta última bronquitis tarda mucho en curarse y además vuelve en repetidas ocasiones, siendo la más peligrosa.

¿Por qué le da bronquitis crónica al bebé?

Muchas veces deriva de una gripe o catarro e incluso de un dolor de garganta, algunas veces, que no se curaron bien. No sabemos muy bien cuando será una gripe y cuando es bronquitis porque los síntomas de estas, son muy parecidos a los de otras enfermedades. Al principio, parece que el bebé se resfrió y después empieza a empeorar con mucosidad y enfermándose de la garganta hasta que deriva en bronquiolitis. Algunos síntomas característicos, también pueden ser vomito, malestar al dormir, pitidos cuando respira, fatiga, fiebre muy leve. Si notamos que su mucosidad se vuelve verde, es por que tiene una infección producida por bacterias.
Si los padres fuman durante el embarazo, el riesgo de que sus hijos padezcan bronquitis, inclusos si se convierte al bebé en fumador pasivo, tienen gran posibilidad de padecerlo.
Para diagnosticar una bronquitis crónica, el bebé debe haber tenido tos, mucosidades y flemas la mayor parte de los días del mes, durante varios meses seguidos.

¿Cómo tratar la bronquitis crónica en los niños?

Tenemos que tener claro que cuando nuestro hijo se enfrenta a una bronquitis crónica, esta durará un largo tiempo.
En el tema de las flemas, es conveniente que le demos al niño mucha agua y para la tos antitusígeno.
¿Qué es antitusígeno?
Es un fármaco que sirve para aliviar la tos seca ya que actúa sobre el sistema nervioso, esto hace que dejemos de toser. No se puede dar cuando el pequeño tiene flemas, ya que lo que hace con toser es expulsarla y al inhibir este acto, lo estaríamos empeorando. En otras palabras, si tose con flemas, jamás les des jarabe para la tos ya que si se retiene flemas en los pulmones favorecerá la infección.  La bronquitis dura una semana y media como mucho, después de estos días el bebé solo tendrá tos seca.

Se le debe poner al pequeño un humidificador en la habitación y jamás fumar cerca de él, dejarlo descansar mucho y que tenga líquidos disponibles.
Debemos estar pendientes de el niño en la noche, sobre todo de que puedan respirar adecuadamente, no sobrecargarlos de mantas y limpiar su nariz con suero fisiológico o un aspirador nasal para bebés.
Los antibióticos, solo hay que recetarlos bajo prescripción médica, jamás hay que dárselos por que pensemos que se va a curar antes, ya que en la mayoría de las bronquitis, no son necesarios.

Si ve que su hijo respira despacio o muy flojo, que se le pone un surco azul en alrededor de la boca o en los labios (por falta de oxígeno), vomita todo lo que come o le sube la fiebre sin que la pueda controlar, acuda inmediatamente a un médico.

Fuente foto: Flickr

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